Thursday, September 05, 2013

HUMOR - Martha Inés vs. Delfín Quishpe: Choque de Titanes en las Eliminatorias

Por Robert Valencia

Arranca la fase final de las eliminatorias suramericanas al mundial Brasil 2014, y uno de los duelos de este 6 de septiembre lo protagonizan Colombia y Ecuador, donde el primero jugará de local en la calurosa Barranquilla. Al momento de publicarse este blog, Colombia ocupa el segundo puesto de las eliminatorias (Argentina siendo el flamante líder) con 23 puntos, mientras Ecuador se ubica en el tercer lugar con 21. 

Pero las cosas no solamente están parejas entre estos equipos de cara al partido que enfrentarán este viernes. El pasado 3 de septiembre, el famoso Delfín Quishpe lanzó su más reciente producción animando a Ecuador, en su estilo muy peculiar. Lo que no me explico es, si el fin es de apoyar a su país, por qué aterrizaría en Nicaragua?


Colombia no se quedó atrás y también envió a su participante, la nueva estrella de YouTube Martha Inés, cantante boyacense con un corte de pelo a lo Skrillex que, a pesar de mostrar su orgullo patrio, interpreta música mexicana. En esta ocasión, le dedica su "bonita canción" a Radamel Falcao, jugador insignia de la selección colombiana:


En este gran choque de titanes del folklore (o del kitsch, como lo quieran ver) qué país saldrá vencedor?    Que gane el mejor y que rueden las eliminatorias! 

Thursday, August 22, 2013

Marina Abramovic y el Secreto de Sus Ojos

Por Robert Valencia
 
Recuerdo perfectamente esta exhibición de la reconocida artista serbia Marina Abramovic hace tres años en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Fue un viernes de abril (click aquí para ver imágenes), con las salas abarrotadas y una larga fila esperando sentarse en frente de ella, aunque mi fin no era ver a la serbia sino a la tenebrosa colección de Tim Burton. El fin de tal exhibición era la de transmitir su presencia y entrar en los ojos del individuo en cuestión de segundos u horas, sin que ella musitara palabra o expresara emoción. El siguiente video muestra cuando llega Ulay, un antiguo colaborador de Abramovic oriundo de Alemania, y con quien había tenido un romance hace más de 20 años. Décadas después, Ulay se sienta al frente de su antiguo amor. Un video que, en lo personal, me caló hasta lo más profundo:


Tal vez Abramovic no lo sepa, pero con estas imágenes logró su cometido más allá de su exhibición, aún años más tarde. No solo su presencia entró en mí (y en algunos quizá) sino que se atrevió a escarbar recuerdos y me hizo revivir momentos similares, donde la intensidad de la mirada decía más que los gestos o las palabras. Donde con el sumergirse en unos ojos negros, grandes, de mirada intensa, ya era un todo. Donde el tiempo y la gente alrededor transitaban sin importancia, porque en esa conexión visual solo importaban dos. Ella y yo.


La reacción de Abramovic, el cambio de expresión en su mirada y el estrechar sus manos con las de Ulay (lo que no hizo con ninguno de los participantes) me dieron a entender que no importa la edad que se tenga, cuando se alberga un sentimiento tan profundo como el amor es como retroceder el tiempo, volverse un niño, entrar en un estado de ternura puro. Los ojos de estos dos personajes se inundaron de lágrimas, y reconozco que los míos también.

Finalmente, lamento no haber compartido la mesa con ella en el momento justo en que ella se encontraba. Espero que, como yo, se hayan estremecido con este video.   

Sunday, April 07, 2013

Que 30 años no son nada


Por Robert Valencia

Hoy, 7 de abril, he llegado al tercer piso. A vísperas del día de hoy, entre comida y una noche de karaoke, me sobrevenían pensamientos.

Después de despedir a mis  amigos entrañables en la estación central de Nueva York alrededor de la 1 de la mañana del día de hoy, y de regreso a tomar mi propio tren, me vi caminando prácticamente solo en medio del inmenso salón. A pesar de caminar en ese emblemático lugar un gran número de veces, esta vez se sentía distinto. El trayecto fue largo, sosegado.

Esta tal vez sea la metáfora para saber que se ha llegado, de cierta forma, lejos a los recién entrados 30 años. Aun así, se siente como empezar de nuevo, pues marca una nueva década. Es por eso que, esta canción de Ivan Lins, uno de mis artistas favoritos, ilustra mejor el estado de ánimo actual. Es comenzar de nuevo—sin mencionar que escucharla me trae un poco de paz. 


Tuesday, February 26, 2013

Julio Iglesias y La Conexión Ecuatoguineo-Latinoamericana


Afiche anunciando la presentación de Julio Iglesias en Malabo
Muchos latinoamericanos, incluyéndome, desconocemos que en África existe un país hispanohablante y que comparte muchas de las costumbres que nos dejaron los colonos españoles. Me refiero a Guinea Ecuatorial, una nación 28.000 kilómetros donde habitan 676,000 personas y cuyo ingreso per cápita se equipara incluso a los de países desarrollados: $34.824 dólares, siendo así el más rico de África. Sin embargo, a pesar de la abundancia de sus riquezas naturales y relativa prosperidad económica, es un país que ha vivido bajo el régimen de Teodoro Obiang Nguema Mbasongo, quien ha manejado a su antojo los destinos de su país al grado de ignorar derechos humanos universales.  Organizaciones internacionales de derechos humanos como Freedom House han catalogado a este país como “lo peor de lo peor” en materia de libertades civiles, y Reporteros Sin Fronteras tilda al mismo gobernante como un “depredador” de la libertad de prensa.

Monday, December 31, 2012

2012: El Bisiesto Que Ya Es Vetusto

Un año de muchos "primeros"
Por Robert Valencia

Blogueros y otros medios de comunicación hicieron que sucumbiera ante la tentación de hacer un recuento de lo vivido durante el 2012. Y en ese mismo proceso entendí que, en realidad, lo ocurrido en el 2012 merece una mención de honor.

Es por eso que, computador en mano, hago una recopilación de lo que se aprendió --y se vivió-- en 366 días.

Friday, November 09, 2012

Mi Noche con los Republicanos


El 6 de noviembre, a vísperas del conteo regresivo para saber quién llegaba a la Casa Blanca, llamé a un gran amigo para preguntarle en dónde vería el conteo televisado de votos, una fiesta excelsa en Estados Unidos. Esto fue lo que me respondió:

--Fui invitado por una amiga que recibió una invitación del Comité Republicano de Nueva York. ¿Quieres ir?

Al principio la idea no me atrajo mucho, pero luego pensé que sería una interesante experiencia, con lo cual acepté. Es bien sabido que no comparto muchas de las ideas de la extrema derecha (léase Tea Party), pero quería asegurarme si es tan cierto lo que se habla del Grand Old Party: que es un partido carente de dirección, que no representa la realidad del país, que entre sus militantes se encuentran personas con ideas radicales contra los que creen en la centro-izquierda y que en su gran mayoría son blancos acaudalados. Al final, emprendí mi camino hacia el recinto del bastión republicano en el corazón de Manhattan.

Wednesday, August 22, 2012

No Creo en la Reencarnación. Mi Uña Sí.


Retrato hablado: la uña re-encarnada en estado
de reposo, luego de pasar por las manos del
podriatra el 22 de agosto.
Por Robert Valencia

He perdido la costumbre de utilizar mi bitácora para historias personales. Regularmente siempre se tratan de asuntos generales o cosas que afecten la cotidianidad del individuo. Dicho esto, comparto algo que a pesar de ser algo tan trivial se ha convertido en algo doloroso y, hasta cierto grado, jocoso. Aunque me declare cristiano en constante evolución espiritual, la uña de mi dedo gordo del pie derecho le rinde fiel culto a Gautama Buda, pues ha vuelto a re-encarnar y convertir en karma un método tan simple como el de caminar. 

Esta semana, visite después de cuatro meses al Dr. Nzuzi-- un podiatra bonachón pero con un grado de malgenio—ya que una parte punzante de la uña volvió a alojarse en la epidermis causando un dolor insoportable. Al ingresar a la oficina, me esperaban dos estudiantes para examinar el Nirvana en el que se encontraba la uña, y mientras ellos la miraban con esmero y tomando apuntes para los procedimientos a seguir, me llevaba a pensar qué conversación tendrán con sus amigos o parejas durante el día. ¿Compartirán con los suyos cuántos juanetes, callos, malformaciones en los tobillos o dedos martillo han tenido que lidiar a diario? ¿Habrán conquistado a sus novias o esposas con poemas referentes a los calcáneos, escafoides, metatarsianos o astrágalos? Ya cuando decidieron dejar de juguetear con el dedo gordo, el doctor reabrió la conversación con la siguiente frase:

--Vamos a tener que volver a cortar, pero como la uña está infectada no podremos aplicarle anestesia.
--¿Y cómo voy a hacer para aguantar el dolor, Mr. Nzuzi?.
--Piense en cosas bonitas. 

No había empezado a pensar en Natalie Portman cuando comencé a sentir cómo una pinza de medio centímetro de grosor comenzaba a penetrar el diminuto espacio entre la carnosidad y la maldita uña en cuestión. Además del rechinar de dientes, comenzaron los dimes y diretes entre Mr. Nzuzi y yo, que por favor hágale suavecito que mire que me está haciendo ver estrellas, que aguante hijo que ahí vamos, que por favor no apriete los dedos que la pinza quiere llegar a la madre de la uña, que por qué me corto las uñas tan bajito que eso parece un desmadre, que doctor no puedo más porque el dolor está de madre, que doctor por su madre hágale con mañita, que más bien sea macho que con tanta quejadera está hasta la madre, que claro como él no es el de la uña encarnada le vale madre, que la madre de mi uña se localiza por debajo de la cutícula, que deje de hacer gestos que me voy a arrugar como la Madre Teresa, que si en caso de emergencia podrían llamar a mi madre, que no pero que tengo un amigo que se comporta como toda una madre, que no me preocupara ya porque removida la uña re-encarnada puede continuar con su madre, que doctor por este suplicio me provoca mentarle la madre, que agárrese fuerte que el trozo va a salir. El dolor fue tan intenso que sentía que me subía del dedo por toda la piamadre y la duramadre hasta el cerebro. Ay Juemadre! 

Después de unos minutos y unas cuantas lágrimas que se asomaron le di las gracias de todas formas, puesto que no compromete mi rutina de ejercicio (hasta la fecha, he perdido 21 libras en dos meses y dos semanas). No obstante, el viacrucis de la uña continuará porque ahora tendrán que corregir la rotación del pie y eso se tomará varias semanas. Mientras pienso como retribuirle el favor Mr. Nzuzi (tal vez lo invite a comer frijoles con patas de cerdo o menudencias, en honor a su profesión) podré dormir tranquilo sin tener que sentir el dolor que me producía incluso el sutil toque de mis sábanas sobre el pie.